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Caminar en la penumbra: El Arcano de La Luna

  • Foto del escritor: Silván Álamo
    Silván Álamo
  • 14 mar
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: hace 7 días


¿Cuándo fue la última vez que dudaste de tu siguiente paso?


Y no me refiero a decisiones del día a día. Sino al siguiente paso vital.

A la inseguridad de estar en el camino correcto.


Lo creas o no, esa sensación incómoda es sumamente importante porque significa que algo se está gestando, es el momento previo a que la bruma se despeje.


Sin embargo, primero hemos de convivir con la bruma, es decir, con la incertidumbre.

A eso nos enseña el primitivo arcano de La Luna.


Queremos luz, pues claro.


Queremos certezas, ¡todas!


Y queremos sentir que tenemos el control.

Pero el control absoluto es un espejismo. Hemos de aceptar que todo lo que sabemos está rodeado por todo aquello que desconocemos.



El territorio de lo incierto

Imagina que caminas de noche por una senda.

La luz de la Luna ilumina tan solo unos metros delante de ti.

No ves el camino completo, tampoco la totalidad del paisaje.


No tiene sentido paralizarse por no ver el final del camino.


Ves lo suficiente para dar el siguiente paso.

Y lo das.


El arcano de La Luna representa ese tipo de experiencia.

Un momento donde la razón deja de tener todas las respuestas. Donde aparecen emociones contradictorias y la intuición y el miedo se mezclan.


Es incómodo, pero profundamente humano.

No todo en la vida está hecho para ser comprendido inmediatamente.

Algunas experiencias necesitan ser atravesadas para ser comprendidas.


Escucha la imagen,

contempla la música

El arcano de La Luna, un lago, un cangrejo, un pastor alemán y un lobo aullan. Dos torres a los lados de un camino y una gran luna negra.

Te propongo algo muy simple:


1. Coloca la carta de La Luna frente a ti u observa la imagen.

2. Reproduce la canción que está al inicio del post.

3. Aún no leas la letra.


Solo observa.


[Letra]

Camino de puntillas

por el filo de los sueños.

Sumerjo mis pupilas

para verme desde dentro.


Observo mi cara de luna

sobre una bandeja de plata,

¿soy acaso ese reflejo

o lo fui?

Un aullido responde a lo lejos.


No es la Luna de colores,

no tiene marzo ni abril,

pero entiende de temores

y de sueños carmesí.


Una criatura surgida

del mercurio de mis miedos

con lengua de mar agita

un terror de humos densos.


El mundo oscuro baila

a los lados de la senda

al son de las montañas,

que esperan por mí

con música incierta.


No es la Luna de colores,

no tiene marzo ni abril,

pero entiende de temores

y de sueños carmesí.


En mitades dividida.

una para mostrar

y otra para la huida.


No es la Luna de colores,

no tiene marzo ni abril,

no da frutos

no echa flores,

ilumina entre las torres

memorias de marfil.


[Letra de Silván Álamo]


Un camino en el bosque de noche, unas huellas de lobo doradas marcan el recorrido.

La claridad escondida en el arcano de La Luna


No se trata de una perdida de rumbo o de una equivocación.

Su enseñanza es la de aceptar la incertidumbre, atravesarla.


La Luna nos llama a avanzar sin exigir respuestas constantes. A que algunas preguntas permanezcan abiertas. A no reclamar claridad allí donde la vida aún necesita oscuridad para tomar forma.


En ese paisaje nocturno e incierto es donde se afina tu sensibilidad. Donde tu inconsciente se proyecta en las sombras, permitiéndote ver tu cara oculta.


Cuando aprendemos a amar La Luna, la incertidumbre deja de ser una amenaza para convertirse en valor.


🌕 Comparte una etapa de tu vida en la que estás caminando sin ver el final del camino.

 
 
 

2 comentarios


Invitado
hace 6 días

Me encanta la canción Silván muchas gracias eres un artista

Me gusta

7elegrama
7elegrama
hace 6 días

Qu oscura, me gustó mucho gracias

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